Los principales problemas

de no tener las gafas bien graduadas

Debes tener en cuenta que no usar unas gafas bien graduadas es malo para los ojos. De hecho, es común encontrarse que los defectos visuales aumentan de forma progresiva durante algunos años hasta que se estabilizan. Y una consecuencia de este aumento de dioptrías es la necesidad de cambiar de gafas con mayor frecuencia.

A continuación, enumeramos algunos de los problemas derivados de no tener las gafas bien graduadas:

  • Si la graduación de las lentes es inferior a la necesaria, bien porque el problema visual ha aumentado o por un error en su fabricación, los ojos deben realizar un mayor esfuerzo para ver correctamente, lo que puede derivar en consecuencias negativas para la salud visual, tales como dolores de cabeza, cansancio, mareos, lagrimeo o enrojecimiento de los ojos.
  • Estos problemas se agravan en aquellas situaciones que requieran una capacidad visual total, como son la conducción, el manejo de objetos peligrosos o los deportes de riesgo.

La mejor manera de evitar estos problemas es realizar revisiones periódicas de la vista. Para los adultos, es recomendable realizarlas como máximo cada dos años, pero para los niños y los ancianos la revisión debe hacerse anualmente, ya que es en esas edades cuando surgen más problemas visuales.